Todos los textos finalistas del I Premio de Microrrelatos “Renacer en un verso”


Estos son los textos finalistas. Se incluyen los que participaron la semana pasada. Sólo queda saber el resultado final que cómo sabéis se hará público el próximo 14 de enero.

Categoría A:

ECO
Quien logre renacer en un verso será inmortal aun después de muerto.
Autora: Paula P.

CUALQUIER LUGAR ES BUENO PARA OTRO NIÑO
Un niño es más pequeño que otro niño.
Se pasean con algún cordón desatado cerca de casa, entre los contenedores y ladrillos sin usar que dejó la obra, aquella que siempre volvía al comienzo en bucle creciendo sin altos ni principio ni fin. Es fácil: La perspectiva de la vida tiene siete o doce años, según.
El mayor saca el libro de poemas sin estrenar y lee: “Renacer en un verso octosílabo” – carraspea – me lo explicó papá.
Dos palabras, tres silencios, y un pájaro. Los surcos del carisma se aran por primera vez mientras la cementera se muere de hambre.
Autora: Irene T.

¿BENDICIÓN?
Envidia y compasión directamente proporcionales. Envidia por no conocer la soledad. Compasión porque, aunque quieran, nunca podrán conocerla. Esquizofrenia de palabras, de
versos. Divina ignorancia que escapa como el agua entre las manos, pues no hay nada más triste que renacer en un verso infinitamente sabiendo que la vida no es eterna.
Autora: Ana de H.

IN VIVO
Sangre en los desfiladeros. Inspira. Placer extirpado a bocajarro entre seda fina, gemidos reclutados en llanto, una, otra vez.  Espira. Pequeños terrenos vírgenes plagados de oscuridad.
Buitres de público. Inspira. Humedad seguida de respiración entrecortada. Espira. Risas nerviosas invadiendo cuadrantes a modo de escalofrío. Figuras deformes de distinto ángulo rotando en torno a un  mismo eje central. Y humedad, y respiración entrecortada.
Inspira.
Reflejos de bailes macabros sobre ventanas ahumadas en gris.
Espira.
Tiras de piel calcinada pidiendo auxilio. Estado de putrefacción: grave. Recuerdo inconstante y ceguera consciente.
Intento fallido de renacer en un verso.
Inspira, Espira.
Fin del espectáculo.
Autora: Kris S.

MÍA
La vieja canción de que a su hija no le pasa nada deja de sonar en una cárcel de pasillos blancos donde las heridas en los dedos se curan con chantaje. Poco tiempo después, aún proclamando que se la han arrebatado sin motivo, hace renacer en un verso a la pequeña, en el que el problema concuerda con la cinta blanca en el pelo de los cuatro huesos que desparecen en una caja bajo tierra, esperando obtener, la próxima vez, una más duradera vendimia que no rime con la maldita enfermedad.
Autora: Andrea R.

ADIÓS.
La línea discontinua se pierde en la rectitud de la carretera, infinita. La pintura todavía está fresca, pero empezará a secarse con los primeros rayos de la mañana. El traqueteo de la maleta es lo único que me recuerda que avanzo unos metros cada minuto. Eso y el suave agitar de las hojas en el asiento de al lado. Una poética y gentil despedida. Intentando releer con un ojo pienso si me matará, o me hará renacer en un verso, dos, o quizá tres, pero para cuando acabe ya no estaré cerca, y todas las palabras serán inútiles.
Autora: Paula P.

EL MAR, LA MAR
– No hay vocación transmisible cuando lo sentimental del oficio alcanza un punto barroco.- Dice el pescador que dejó de serlo. – Encontraremos mil ballenas varadas sin testificar el temblor marino.- Toma los prismáticos. Gravita sobre Isla Hormiga como un satélite y la isla se redondea. – No sobrellevamos la fuga del pirata malogrado en las películas. Sentirse pirata a media tarde, renacer en un verso sobre la mar: instantes que desaparecerán bajo un nuevo peso. – Musito “¿de dónde emerge semejante lobo bibliotecario?” Advierto su gesto pícaro, su Pasado obviado. “Navegante, no hay estela”, le digo al poeta que dejó de serlo.
Autora: Irene T.

LA –C- ircunferencia la cierras tÚ
El juego comienza ahora, mientras escribo.
“Quedé finalista. Te paso el link”
El juego comienza aquí, aunque no sé cuando ha empezado. Es un círculo vicioso.¿Te das cuenta? No sé cómo pararlo. Punto y seguido. Cierra los ojos. Escucha “Romeo and Juliet”… Cien palabras, pero podemos alargarlo. Cierra los ojos. Y continua. Lee: “No te veo. Bien sé”. ¿No entiendes que renacer en un verso es cuestión de un “escucha o lee esto que a mí me hace temblar”?
Sí. Este mensaje es para ti. Y continúa. Te espero en la esquina donde empezó todo en dos horas. Punto.
Autora: Marta F.

GÉNESIS
Y Dios descansó al séptimo día. Preparó el lugar de descanso y dijo: Sólo hablaré el día que el hombre me haga renacer en un verso. Los hagiógrafos no le escucharon (celebraban estar vivos), no tomaron nota y él sigue dormido. Sin saber lo que ocurre.
Autor: Víctor H.

HOMENAJE AL POETA
Pedro lo hizo con el caracol bajo el celaje, y Rafael sobre los ángeles. Pablo con los versos más tristes y Vicente después del amor. Jorge fue clamoroso, y Dámaso una
rama de avellano.
Vivir para siempre, amamantados de rima, no de loba. Inmortales a lo largo del tiempo. Estoicos y perennes son los versos del poeta. Capturar la belleza en pocas palabras. Inmortalizar frenesí, éxtasis y existencia en un instante. No morir jamás, sino vivir; vivir eternamente, vivir en la palabra. Resurgir infinitas veces en la pureza de lo sentido, recrear vivencias indelebles: renacer en un verso.
Autora: María L.

Para la posteridad
– A mí me gustaría que Dios me dijera que la vida es algo más que ese ya famoso circo de cenizas y piedra. Me gustaría, a veces, no tener que dejar la mente en blanco por llegar a desconocer que no hay ni pies ni cabeza, después de todo. Alguien que me dijera: esto sea, no es lo que creas. Me gustaría y me gusta envidiar a un muerto.
– Alberto ha muerto.
– Entonces lo que quiero es ganar de esa manera. También a mí me gustaría renacer en un verso y sacar de otro cien palabras, quién sabe, quizá inmortales.
Autora: Claudia L.

Equilibrio
Renacer en un verso y morir en el filo de la navaja dibujado por el destino.
Enamorarse de un santo o alienarse. No, eso es lo mismo. Desequilibrio.
Otra vez.
Renacer en un verso. A secas. No se me ocurre nada más hermoso. No le hacen falta adornos.
(Nota encontrada en el alféizar de la ventana desde la que iba a lanzarse su autor. Se le encontró celebrando algo que desconocemos en el bar de enfrente).
Autora: Macarena L.

LOCURA
Sólo un loco podría renacer en un verso. Primero, creyendo en ello. Segundo, escribiéndolo. Tercero, muriendo para poderlo hacer. Sólo un loco que quisiera leer el mundo, traducirlo y encerrarlo para siempre.
Autor: Emilio S.

EL TERREMOTO
Notó bajo sus pies el temblor. No intentó correr, no gritó y, ni siquiera, temió por nada. Siguió escribiendo con un solo pensamiento. Renacer en un verso. Si el mundo se quebrase sus poemas serían para siempre.
Autora: Laura J.

HISTORIA DE AMOR EN TRES ACTOS Y UN POCO MÁS
Se conocieron.
Se enamoraron sin comprender.
Se separaron sin rechistar.
Ahora renacen en un verso que habla de la desdicha de otros. Ellos nunca estuvieron enamorados.
Autor: Pedro P.

Categoría B:

MEMORIA FINITA
Aspiró una bocanada de aire, ya enturbiado por los monóxidos, esgrimió el bolígrafo y trazó despacio las letras con las que pensaba renacer. En un verso trató de condensar su legado, una herencia digna que dejar atrás: “Después de todo, todo para nada”. Exhaló.
Autor: Carles P.

LA POESÍA COMO ALTERNATIVA
El humano es un ser vivo admirable, siempre me fascinó su afán de superación, su ansia de conocer, su capacidad de crear y relacionarse. Hoy mi mujer, desde la cama de al lado, me preguntó si quería ir al cielo cuando muriera. El cielo no está mal, respondí, pero me gusta más la vida. Le conté mi plan de renacer, renacer en un verso, y viajar al interior de un ser humano, y tras éste otro, y muchos más. Posó en mí su diluida mirada y las comisuras de sus arrugados labios se elevaron ligeramente; dijo que seriamos versos juntos.
Autora: Rocio C.

HASTA EL FINAL
Entonces pensé que la suerte estaba echada, había hecho todo lo que se podía hacer. Sólo quedaba esperar.
Pensé que si salía mal, tampoco sería tan malo, sería como empezar algo nuevo, volver a nacer. Bueno, en mi caso, sería como renacer en un verso.
Si de una cosa estaba seguro, era que fuera como fuera, estuviera aquí o allá, bien o mal, escribiría. Al fin y al cabo de eso se trataba.
Autora: Paula de la F.

DEFINICIÓN
Renacer en un verso: volver a ser quien eras gracias a unas palabras, pocas, algunas veces sin sentido y otras con demasiado, escritas por un ser inhumano, comunmente conocido como poeta, que remplaza a Dios salvando a infames y proscritos, que explica el amor en cuatro estrofas sin poder hacerlo en veinte palabras.
Autora: Júlia G.

PEQUEÑA
Parecía que nada podía salir peor.
Madre, adolescente y encima soltera.
Me dicen que me he destrozado la vida.
No podré seguir estudiando mucho más tiempo. Me toca trabajar, y tu padre pasa de nosotras.
Duele, pero es la verdad. Y tú, pequeña e indefensa, ajena de todo cuanto te rodea. Cada vez que me agarras con tus diminutas manos y me miras, me haces renacer en un verso. Me das las fuerzas necesarias. Apenas tienes un mes y haces que aunque sea por un instante, me olvide de todo menos de ti, y piense que de verdad merece la pena.
Autora: Rocío M.

PÉRDIDA
“…su pelo castaño le caía por ambos hombros. Sus ojos azules reflejaban el brillo de la luna. Entonces se giró para mirar…”- la mujer suspiró, levantó la cabeza y cerró el libro. Se quedó pensativa. Era la cuarta vez que leía ese fragmento aquel día. Supuso que aquello sería un signo de ansiedad, pero apenas le importaba. Cada vez que lo leía le sentía renacer en un verso. Ese texto se había convertido en su lectura favorita, aunque sólo alimentara su dolor.
Sonó el teléfono. Alargó el brazo y lo cogió.
-¿Diga?
-Lo siento por ti.
Autor: Miguel C.

VIEJAS ILUSIONES
Seguía con ese libro entre las manos, los dedos arrugados acariciaban como si
intentara calmarlo. Ojos examinando veloces de renglón en renglón. Fruncía el
ceño, se removía en la silla y de vez en cuando sujetaba su mentón con un puño.
– Cariño, ¿por qué sigues clavado en esa silla?
– Creo que intento renacer en un verso.
– ¿Cómo?
– Pude hacerlo hace un tiempo, y el problema es que ya no soy la misma persona que lo leyó.
Autora: Ane Nekane B.

EN PRIMER, SEGUNDO Y TERCER LUGAR
Suena el teléfono. ¿Qué coño quieres ahora? Sólo necesito que me escuches. Cinco minutos, te lo juro. Él se enciende un cigarro. Ella apoya la espalda contra la pared del balcón. Espera. Tengo que irme. Yo sólo quería… Responde el pitido en la otra línea. Es siempre igual y ya no queda ni el deseo de renacer en un verso.
Sigue esperando. Hay mucho sol afuera. Y nada de viento, los árboles no se mueven. Hoy pasa, podría haber sido distinto. Pero las cosas siguen igual. No importa ya. Nada tiene nada que ver.
Autora: Maria B.

SEXOPOESÍA
Renacer en un verso sólo puede conseguirse alcanzando un estado maravilloso que se produce al unir la mente con un bolígrafo. Se agarra la herramienta, se acaricia con suavidad. La tinta fluye dejando una marca en el papel que irá creciendo al pasar el tiempo. Y llega el momento en que lo escrito toma forma única y exclusiva. Se recomienda mantener estas relaciones a diario.
Autor: Juan Mª F.

Nada que hacer
Ella se está muriendo y, desde lo alto, los dos observamos. La orquesta agoniza y el público sueña. Te siento temblar a mi lado, ¿ves lo mismo que yo? Para nosotros no hay silencio, sólo dolor en la oscuridad. Entonces se escuchan de nuevo los tenues violines y la soprano se levanta. Parece renacer en un verso, envuelta en luz y bruma. Siento tu mano apretar la mía. Ambos sabemos que es imposible, tú no eres ella. Y cuando acaba nos levantamos y huimos, pero nos persigue aquella última nota, mucho más
melancólica que las demás. No podemos hacer nada.
Autor: Luis M.

Decidido
Cerró la puerta frustrado. No se podía hablar con ella razonablemente. Se apoyó en la cama y se dejó caer. Había estado a punto de decirle algo terrible pero no pudo hacerlo delante del niño. ¿Porqué no se daba cuenta? Buscó el periódico pero se percató de que lo había dejado en el salón. Volvió a resoplar. Cogió el libro de Linda y lo empezó a ojear con desgana. Su interés fue aumentando paulatinamente hasta que se dio cuenta. Fue como renacer en un verso. Se levantó y con paso firme cruzó el umbral para no volver allí jamás.
Autor: Enrique M.

Tiempo Muerto
Yo era normal.
Pum-pum… Segundos.
Pum-pum… Segundos.
Pum-pum… Minutos.
Pum-pum… Minutos.
Pum-pum, pum-pum… Tiempo.
Aunque, a veces,
Pum-pum…
…me paraba a pensar…
Pum-pum…
Pum-pum…
…quién era yo.
Pum-pum, pum-pum…
Pum-pum, pum-pum…
Pum.
Éste era el último, pensé.
Nada.
Nada.
Nada.
Nada.
Todo había acabado.
Pum-pum… Segundos.
Pum-pum… Minutos.
Pum-pum, pum-pum… Tiempo.
Renacer en un verso.
Autor: Héctor M.

HUELG GENERL
Muerto el poet ls vocles hn decidido convocr huelg generl. Hoy es l primer de ells. Quieren reivindicr l posibilidd de rencer en un verso y es necesrio que no se ls mltrte ni un minuto m´s. Seguiremos infrmndo.
Autora: Sofía K.

DESPISTE
Renacer en un verso llama a la muerte para despistarla. Quiere que se meta allí, justo donde empieza la vida. La eterna.
Autor: Asier H.

PECES DE COLORES
Mira el estanque. Se reflejan árboles entre los peces de colores. Busca su propia imagen, pero no está. Nervioso habla con el hombre que tiene al lado. No parece escucharle. Se desespera. El hombre lee. Incrédulo comprueba que son sus poemas. Qué bien dice este chico. Y, por un momento, logra ver su silueta en el agua entre peces de colores.
Autor: Víctor V.


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