Topicazos como la vida misma

Topicazo 1.
– Me encantas. Creo que eres la mujer de mi vida.
– Verás, tú a mí no me gustas mucho.
– Perfecto, si lo que quiero es casarme contigo.
– No soporto estas cosas. Tengo la sensación de tener delante una frase hecha.
– Lo ves. Eres la mujer de mi vida.

Topicazo 2.
– Vaya noche. Qué tío. Estuvimos cenando y me llevó a casa. Un cochazo por cierto. Le invité a subir y en el ascensor no pude resistirme. Le besé. No hace falta contarte el resto. Me han arreglado el cuerpo para un mes.
– ¿Volverás a quedar con él?
– No, no, ni hablar.
– Pues yo fui al cine, cenamos paseando por la calle. No tenía mucho apetito y compramos una hamburguesa. Me acompañó a casa. Tomamos una copa en la terraza. Y no te puedo contar mucho más porque me quedé dormida apoyada en su hombro.
– ¿Y se iría sin decir nada claro? Son todos iguales.
– No. Cuando desperté me encontré con el desayuno sobre la mesa. Y una nota suya. “Nos queda la vida entera” decía.
– No te fíes. Has dado con un estratega. Los peores.
– No te preocupes, mujer. Seguro que encuentras al hombre de tu vida cualquier día de estos.

Topicazo 3.
– Pues mira, estoy algo agobiado. No hace más que llamarme. Ya no sé qué decir.
– Pues la verdad. Quítate de en medio. Son todas unas pesadas. Yo no sé qué les dan.
– Lo ves, ya me está llamando otra vez. Espera un momento. Ahora vuelvo.
– Oye, me dijiste “ahora vuelvo” y me ha dado tiempo a tomar dos copas y medio kilo de frutos secos.
– Perdona, es que siempre hay que dejar una puerta abierta.
– Date por jodido, querido. Y asúmelo.


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