Un mal día

Siendo niño soñaba. Ahora, un eterno insomnio me obliga a pensar sobre lo que veo, a intentar comprender la realidad.

Las decepciones se acumulan. Miro el rincón donde las apilo. Sentado, las sujeto sobre las rodillas. Allí estoy como una más.

Hacerse viejo sólo sirve para saber que los faros no funcionaron. Al contrario, lo brillante atrajo y, solo cuando encallamos sin remedio, supimos que era al revés. Desde ese lugar miras alrededor. Un océano teñido de rojo. Por siempre jamás.

El cielo cubierto de nubes. Amenaza lluvia. Cierro lo ojos. Esperando. Otra vez más.


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