Un segundo fracturado

El tiempo es un continuo que sólo puede fracturarse con el recuerdo, con el deseo de eternidad para un instante que hizo saltar por los aires la vida entera.
Antes de nacer alguien te deseó haciendo de ti una realidad. Un primer beso a esa persona de la que apenas recuerdas su nombre, pero que te hizo sentir viejo. La noticia, esa terrible noticia, que te arrastró entre las pocas ideas que quedaban, hacia el futuro que no pensabas que podría existir. Después de muerto, esa imagen imborrable en otro, buena o nefasta, insignificante.
El tiempo cristaliza en un recuerdo. Propio o ajeno. En la experiencia vital o en la vicaria. Pero cristaliza para que el universo se rompa en su terquedad.


2 Respuestas en “Un segundo fracturado”

  • Celina ha escrito:

    Me gusta como escribes Amigo Gabriel.
    Hoy, me fascinò…

  • Edda ha escrito:

    No debemos detenernos demasiado tiempo en ese instante, y dejar que nos arrastre. La vida, como dices, podría saltar en pedazos si el tiempo se detiene en exceso, o demasiadas veces. Nuestro sitio ya no está allí. Sino aquí y Ahora.