Una hora menos

Hoy, se han atrasado los relojes una hora. Y con ello ganamos sesenta minutos al cansancio, a los madrugones para ir a trabajar a un lugar que no nos gusta.
¿Qué pasaría si pudiéramos atrasar esos relojes cuarenta años? ¿Que sería de nosotros si nos dieran esa oportunidad con el añadido del derecho a elegir un futuro distinto?
Volveríamos a tener trabajos no deseados, problemas con los amigos, en el matrimonio; volveríamos a comprar un piso cochambroso a precio de oro; votaríamos a políticos corruptos y farsantes; aguantaríamos un gasto delirante de una familia real que pinta la mona diciendo que representan a un pueblo maravilloso; miraríamos a otra parte cuando alguien señalase el problema del hambre y de la desigualdad. Algunos serían los que ordenasen el mundo desde la codicia y el resto lo que pagarían el pato sin poder hacer nada.
Aunque nos diesen cien oportunidades, volveríamos a ser lo que somos. La capacidad del ser humano para imitarse a sí mismo es monumental. Al fin y al cabo somos los monos de nuestro propio circo.
Piense usted, querido lector, sobre lo primero que se le ha venido a la cabeza al leer el comienzo de este texto. Usted mismo. Exacto, eso es en lo que ha pensado. En sus grandes riquezas, en su comodidad absoluta viviendo la vida. Así piensa el ser humano. En sí mismo. Primero en sí mismo y, sólo si cabe la posibilidad, en otros asuntos. Sólo si su bienestar está a salvo.
Y así seguirá siendo por siempre jamás.
Dejemos que el reloj nos alivie el cansancio y el recibo de la luz. Mejor no tocar nada más. Porque esto podría ser mucho peor de lo que es.


2 Respuestas en “Una hora menos”

  • Edda ha escrito:

    Cierto, seguiríamos cometiendo los mismos grandes errores. Pero tal vez no repetiríamos los pequeños. Esos errores, en la vida de cada uno, son muchos más. Algo se notaría en el conjunto. Quiero pensar que sí.

  • MERCHE ha escrito:

    Hoy una hora menos… mañana una hora más…. seguimos igual!!