No descubro nada nuevo si afirmo que Maduro ha sido un presidente nefasto, un dictador miserable, un político mediocre, un matón de patio de colegio… Un líder que paga favores, que hace que la mitad del pueblo venezolano viva del régimen dentro de una enorme red clientelar, un patán e indigente intelectual, no puede seguir en su puesto. Pero eso no justifica lo que ha hecho Trump. De ninguna de las maneras.
A Maduro sólo le puede juzgar un tribunal internacional y sólo se le podría haber detenido con una orden de detención internacional emitida por un organismo competente. Lo que ha pasado va en contra del artículo 2 y 4 del Estatuto de Roma de la Corte Penal Internacional. Eso de bombardear un país para derrocar a un presidente es ilegal. Si a esto le sumamos que lo primero que ha dicho Trump es que el petroleo va a ser para las empresas norteamericanas y que el Gobierno venezolano va a ser un títere manejado por él, la situación se dibuja sobre un escenario completamente peligroso que puede servir de antecedente para justificar un ataque en Cuba o Colombia o México. Se impone la ley del más fuerte en cada zona del mundo. Estados Unidos, Rusia y China. Eso es todo. El resto es palabrería y rayitas en el mapa que no sirven de nada. Estamos en peligro y nos hace gracia; estamos en peligro y creemos que estamos en manos de una especie de salvador único e irrepetible.
Recurro a la famosa cita de Martin Niemöller que dice lo siguiente:
Primero vinieron por los socialistas, y guardé silencio porque no era socialista.
Luego vinieron por los sindicalistas, y no hablé porque no era sindicalista.
Luego vinieron por los judíos, y no dije nada porque no era judío.
Luego vinieron por mí, y para entonces ya no quedaba nadie que hablara en mi nombre.
El pastor protestante votó al partido nazi con entusiasmo en 1933. Hoy, vemos las redes sociales jaleando un bombardeo que un descerebrado ordena pensando en hacer más ricos de lo que son a sus amigos. Y es que si alguien piensa que Trump está interesado en la libertad y el bienestar de los venezolanos es que no se ha enterado de nada y habla desde el desconocimiento más absoluto.
Es pronto para saber qué va a pasar. Me inclino a pensar que no se va a desmantelar el régimen chavista (de hecho sólo falta el cabecilla y el resto siguen el mismo lugar que hace dos días). Acabar con un régimen como ese es un peligro descomunal puesto que dejarían de tener una forma de vida millones de personas. Trump ya ha dicho que la premio Nobel de la Paz se puede ir buscando trabajo porque no es una líder adecuada. Y todo parece indicar que a corto y medio plazo se vivirá un proceso de transición con la vicepresidenta actual al frente (según Trump ya ha dicho que van a hacer lo que pidan). Es curioso asistir a una celebración de la diáspora venezolana tan sonora. Me temo que tienen poco que festejar.
Tenemos a los zorros en el gallinero. Próximo capítulo: ‘Voy a invadir Groenlandia porque ese petroleo es de USA’.
G. Ramírez
Solo el tiempo dirá que resultado da esta operación pero desde luego, atrapar, detener y juzgar a unos sátrapas como a la familia Maduro será algo que siempre deberemos agradecer. Lástima que este servicio de orden y limpieza no llegue por aqui cerca. Hay trabajo a punta pala. Luis Gomez
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